Tras más de una década sin actividad, el histórico centro invernal avanza hacia su reapertura con nueva aerosilla, seis kilómetros esquiables y una propuesta turística que combinará deportes de nieve, naturaleza y actividades todo el año.
Después de más de diez años de inactividad, el Cerro Martial se encamina a recuperar uno de los rasgos más emblemáticos del turismo invernal de Ushuaia: la posibilidad de practicar esquí dentro del entorno urbano y a pocos minutos del centro de la ciudad.
La nueva infraestructura del complejo ya muestra avances decisivos y, si se cumplen los plazos previstos, la próxima temporada marcará el regreso definitivo de la histórica “pista de la ciudad”.
La obra central del proyecto es la instalación de una moderna aerosilla de tecnología suiza, diseñada para reemplazar el antiguo sistema que dejó de funcionar en 2011. El nuevo remonte tendrá más de 1.400 metros de extensión, contará con 14 torres y 126 sillas, y podrá transportar hasta 1.450 personas por hora, con posibilidad de ampliar esa capacidad en el futuro.
La recuperación del centro de montaña implicó una inversión cercana a los 12 millones de dólares y atravesó varios años de demoras. El proyecto había sido adjudicado en 2018, pero la pandemia y los procesos vinculados a la aprobación ambiental frenaron el avance de las obras. Recién en 2024 se reactivaron los trabajos y, desde febrero de este año, comenzó formalmente el montaje de la nueva estructura.


La reapertura del Martial busca devolverle a Ushuaia un espacio históricamente asociado al aprendizaje y la práctica recreativa de los deportes de nieve. A diferencia de otros centros invernales más retirados de la ciudad, el complejo se encuentra a apenas siete kilómetros del casco urbano, una cercanía que lo convierte en una alternativa accesible tanto para residentes como para turistas.
El plan comercial contempla pases diarios con valores considerablemente inferiores al promedio nacional, una estrategia orientada a ampliar el acceso al esquí y atraer público familiar.
Durante la temporada se prevé además la generación de decenas de puestos de trabajo directos, junto con la incorporación de instructores locales.
La propuesta no estará limitada al invierno. El proyecto apunta a consolidar un centro de montaña operativo durante todo el año, con actividades vinculadas al turismo de naturaleza y aventura. Además del esquí y el snowboard, se ofrecerán recorridos con raquetas, sectores panorámicos, gastronomía, senderismo y circuitos para bicicleta de montaña.
Con unos seis kilómetros esquiables, sectores de fuera de pista y espacios recreativos para principiantes, el Cerro Martial busca recuperar el lugar que supo ocupar durante décadas como uno de los puntos más representativos de la vida invernal fueguina.





