Ushuaia abre la puerta grande a la aventura antártica

Un vuelo privado despegó desde la capital fueguina y tocó suelo antártico por primera vez, en una operación histórica que posiciona a Tierra del Fuego como la plataforma de lanzamiento ideal hacia el continente blanco.

La empresa fueguina Heli Ushuaia escribió una nueva página en la historia de la aviación regional al convertirse en la primera operadora privada argentina en aterrizar una aeronave en la base Petrel, en la Antártida.

Superando trabas burocráticas y el siempre desafiante clima austral, el hito abre un abanico de posibilidades para el turismo de expedición y la conectividad entre Ushuaia y el sexto continente.

«Fue una hazaña, un proyecto cumplido, un sueño hecho realidad de hace más de 10 años», celebró Osvaldo Mella, socio de Heli Ushuaia y Volar, en diálogo con FM Ushuaia, luego de comandar personalmente la travesía que partió desde la capital fueguina con rumbo a la base argentina ubicada en la península antártica.

Mella detalló que la aventura comenzó a gestarse con una fuerte apuesta de capital junto a su socio: «Con Roberto Valdez hicimos una inversión muy importante comprando un avión especial para Antártida, un B200 potenciado con tecnología de última generación en cuanto al equipo de navegación».

Ushuaia abre la puerta grande a la aventura antártica.

El camino no estuvo exento de obstáculos. La propuesta original, presentada ante la Dirección Nacional del Antártico (DNA), apuntaba a Marambio, pero «desinteligencias institucionales y burocráticas impidieron que nos aprobaran el plan de vuelo».

Sin embargo, Mella recordó que en noviembre pasado “se había habilitado Petrel, que era nuestro objetivo, como lugar apto. Petrel pertenece al Comando Conjunto Antártico, que nos apoyó muchísimo».

Finalmente, gracias a las gestiones con la titular de la DNA, Cynthia Hotton, el plan de vuelo fue autorizado el miércoles 11 de febrero a las 18, con despegue fijado para el jueves 12 a las 9.30.

El viaje mismo fue toda una experiencia de navegación aérea extrema. «Mucho viento en contra, 160 km/h. Despegamos a las 9.30, pensábamos ir con mayor altura para gastar menos combustible».

A pesar de las condiciones, alcanzaron la costa antártica «en cuatro horas y moneditas. Estábamos muy bien de combustible, este avión tiene muy buena autonomía, y llegamos con combustible para aterrizar en Petrel casi con dos horas y media de autonomía».

El momento cumbre llegó tras sobrevolar Marambio: «Hicimos una pasada por Marambio para reconocer la pista y aterrizamos a las 13.15 a 13.20 en Petrel. Es el primer avión civil que aterriza en el LAD base Petrel». La recepción fue inolvidable: «Nos recibieron con los brazos abiertos. Puedo decir hoy, con conocimiento de causa, que la pista está en excelente estado y están haciendo un trabajo la gente que está en Petrel muy bueno». La visita continuó con un almuerzo de homenaje que según describió “fue muy emocionante, nos regalaron la réplica de un trineo que usaban los expedicionarios antárticos».

El regreso, con viento a favor, fue mucho más ágil. Partieron a las 21.03 y en dos horas y media ya estaban de regreso en Ushuaia. Osvaldo Mella compartió una anécdota: “Hay un jefe del aeródromo que lleva un año en Petrel. Ya venía su relevo y estaba muy triste porque no iba a poder ver aterrizar un avión. Imagínense cuando llegamos».

De cara al futuro, la visión es clara y prometedora: «Nuestro proyecto es desarrollar conectividad antártica. Eso ya de hace muchos años y lo hemos planteado muchísimas veces».

La aeronave tiene capacidad para ocho pasajeros, y la empresa se encuentra puliendo los detalles de infraestructura y logística: «Lo estamos preparando. Ya tenemos todas las instalaciones sanitarias en construcción. Este avión basado en Ushuaia, con una empresa local, va a tener capacidad sanitaria para estar en dos horas y media, tres horas y media en Antártida».

Por ahora, cuentan con una habilitación transitoria durante febrero y marzo para tareas de adiestramiento: «Vamos a tener vuelos de entrenamiento y capacitación para poder decir que esta operación es segura en estas condiciones».

Mella no dudó en destacar el carácter privado y local del proyecto: «Somos empresarios locales y de turismo» definió con orgullo. Y puso en contexto el potencial de la provincia: «Ayer había ocho aviones de Chile volando a (la base chilena) Frei. Creo que Ushuaia está llamada a desarrollarse en conectividad con la Antártida».

Eso sí, la aventura siempre estará sujeta a los caprichos del clima: «Otras empresas que no son argentinas que hacen esto, tienen ventanas de tres o cuatro días para hacer ese vuelo, y si no directamente se lo cancelan».

Finalmente, el empresario hizo una reflexión patriótica y estratégica: «Hasta la década del ’60, Argentina tuvo una presencia preponderante en Antártida. Después, por distintos motivos, hemos ido perdiendo la carrera. Es momento de empezar a recuperar la posición que Pujato y toda su gente proyectó para Argentina en la Antártida».